Ir al contenido principal

Hacer pensar o emocionar

Qué complicado es encontrar tu lugar. Yo ando en ello. Pensé que quería escribir literatura emocional. Y mis novelas emocionan. Pero no me daba cuenta de que en realidad, lo que busco en mis novelas es el poso que podrían dejar en algún lugar recóndito de la mente de sus lectores: luego, como decía una amiga al terminar de leer Al otro lao del mar, te quedas reflexionando en lo que en ella ha ocurrido. Eso es lo que las caracteriza. Porque la emoción y la reflexión no se excluyen necesariamente.

Y desde hace mucho me planteo el por qué de esa saña contra la literatura que divierte y emociona. Yo, es obvio, creo que se puede escribir emocionando y a la vez pinchar en algún lado blandito del lector para que esa punzada le haga no quedarse solo ahí, si lo desea; pero la crítica es especialmente dura con la literatura que divierte y que entretiene: es mala literatura sí o sí. ¿De dónde procede ese prejuicio? Aún no sé la respuesta pero la ando buscando: decía Bertol Brecht en su obra El pequeño Organon para teatro que "La exigua parte proletaria del público, fortalecida de un modo inseguro e insuficiente por los trabajadores intelectuales apóstatas, necesitaba todavía la antigua forma de diversión [la que proclamaba Aristóteles] que le hacía más llevadera su esclavizada manera de vivir". ¡Ajajá! Ahí está: cuando la literatura divierte, amaestra, aplaca, despista al proletario. Y llegó una determinada época en la que eso no se podía consentir. El proletario no debía dejarse amaestrar, debía pensar y reaccionar, debía ser crítico. Y para eso debía servir el teatro.

Vale. Me parece bien. Pero ¿por qué excluir la reflexión de la obra literaria si también lleva aparejada belleza y emoción? Se puede crear una novela que lleve a la catarsis y que, al terminarla, haya dejado tan removido el intelecto que estés días dándole vueltas. Se puede. Sí. Y además, esa reflexión podrá llegar mucho más hondo o al menos tanto como si se fundamentara en el esperpento.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Novela "Escrita en tu nombre": primer capítulo

Capítulo I


Por fin conseguí tocarlo. Qué duro, hacía tiempo que no tocaba nada tan duro. Tal y como me lo había imaginado la primera vez que lo vi aparecer con sus pantalones negros deliciosamente ajustados y su sudadera gris, ceñida de necesidad, por la destartalada puerta del gimnasio. Duro como una piedra pero con probabilidad homosexual, tan de moda últimamente. Eso pensé, aunque esa opinión no fuera propia de mí: Malena para quienes más me quieren, Magda para algunos durante demasiado tiempo, Magdalena según mi partida de nacimiento y solo yo para mí misma. Y es que hacía mucho que yo no era yo misma. Gracias por haberte encontrado aun después de tanto tiempo. Sí, gracias por permitirte sentir, al fin.
Debe de ser la placidez que me invade después de haberme acostado con él. Tiene que ser eso, la enajenación postcoito, la felicidad inmoral que transpira cada célula tras haber follado, como diría sin vacilar mi querida Laura. Hasta escritoras con premios Planeta emplean la palabr…

Reseña de la novela "Escrita en tu nombre"

Quizás el destino lleva a encontrarse a Malena, una mujer divorciada que descubre que puede ser amada, y a Omid, un iraní exiliado que descubre que puede amar. Pero él es demasiado perfecto para ser de ella y ella demasiado insegura para creerse de él. Y ambos viven atormentados: él porque siente que debía haber muerto cuando consiguió escapar de su país a través de la frontera con Turquía, durante la cruenta guerra contra Irak; ella porque cree que jamás podrá ser feliz. Y tal vez será de nuevo el destino el que demuestre su existencia cuando la vida de ambos parezca estar escrita en sus nombres.

Además de las suyas, en "Escrita en tu nombre" se narran otras historias de desengaños y segundas oportunidades, de superación y muchísima esperanza. En ellas se muestra a seres humanos rebelándose contra aquello a lo que parecen predestinados; luchando contra la sensación de que todo lo que son, sus elecciones, sus anhelos y hasta sus nombres, les encamina sin remedio hacia una s…

Lo subliterario y la literatura literaria

Ando yo investigando últimamente esto de la subliteratura. Resulta que la literatura emocional tiene una connotación entre los entendidos que a mí se me escapaba. Al parecer, he usado un término sin tener consciencia de todos los colores que evoca.
Según dice Umberto Eco en su obra «La estructura del mal gusto», el término peyorativo Kitsch o literatura de masas (según la wiki, el arte considerado como una copia inferior de un estilo existente) se define como «comunicación que tiende a la provocación del efecto». Hay que ver qué poco se diferencia de lo que yo consideraba literatura emocional y que proclamaba como una de las aristas de mi escritura. Por eso, he de delimitar exactamente la diferencia entre la literatura que yo deseo hacer y esta subliteratura que denostan los eruditos. Este tipo de publicaciones se asocian a la industria de la cultura, al consumo masivo. Y su clasificación y su crítica genera no poca controversia. Pero lo que a mí me interesa realmente es responder a …