Ir al contenido principal

Hoy he visto llorar a un niño con TDA


Salía de clase detrás de sus compañeros pero, a diferencia de ellos, él no llevaba puesto un mono de esquiar ni los mofletes rojos del sol ni el pelo enmarañado del aire frío de la sierra. Él llevaba puestas unas lágrimas claras y dolorosas de niño rechazado, al que le han prohibido ir a la excursión como los demás niños de su clase, como los "normales".

Tengo que explicar que, para mí, Sergio es un niño normal aunque, en realidad, no lo sea: es un niño empático e inteligente como pocos, de los que se quitan su chaqueta y se la ofrecen a su amigo si se dan cuenta de que tiene frío. Lo sé además porque le doy clase de inglés, junto a algunos otros amigos de mi hija, compañeros todos del colegio. En el sistema educativo actual, él, por sufrir el denominado Trastorno de Déficit de Atención, está catalogado como un niño con necesidades educativas especiales. Sin embargo, en mi clase, él es el que mejor se porta, quizás porque le quiero mucho y él me quiere a mí, y eso, él tan listísimo en su torpeza atribuida, lo nota enseguida y se acerca a mí y quiere agradarme, y el inglés es la asignatura que menos trabajo le cuesta estudiar, fíjate tú qué casualidad.

Cuando le he visto salir llorando en la fila, detrás de otros muchos de sus compañeros, ellos felices y él con la mirada rota, le he preguntado a su madre. Ella también lloraba. El corazón se parte enseguida cuando ves sufrir a tu hijo y lo hace en cientos de pedazos irrecomponibles si eso sucede a menudo. Entonces me ha contado: sus profesores no le han dejado ir a la excursión. Era peligroso; él tiene la psicomotricidad un pelín retrasada, es un niño que se excita con facilidad, que podría liarles alguna. Y ha tenido que quedarse en el colegio con otros niños que, por otros motivos varios, tampoco han podido disfrutar de su día de alegría.

Pues bien, esta vez no voy a criticar al sistema. Este sistema educativo que deja apartados a los críos como él con tan solo 9 años, que les aparca y les expulsa, que no les premia su enorme esfuerzo en comparación con el que hacen los demás, su aprobado raspado que debería valorarse como un sobresaliente siempre porque, para sacarlo, él debe superarse a sí mismo cada segundo. Pero no, hoy no voy a criticarlo. Hoy también voy a criticar su humanidad o, mejor, su falta de humanidad, la falta absoluta de humanidad de un sistema que no piensa en los niños como él, que no les tiene en cuenta, que les margina sin compasión y sin inteligencia ninguna.

Porque evitar las lágrimas de Sergio y de su madre, y premiar de paso el enorme esfuerzo que hacen ambos en comparación con el de las demás familias que lo tienen mucho más fácil para salir adelante en este sistema educativo imperfecto, era muy muy sencillo: bastaba con haber organizado una salida a algún otro lugar en el que Sergio no hubiera estado expuesto a ningún peligro. Era tan fácil como eso, como pensar en todos los niños y no solo en los NORMALES.

Qué ganas tengo de hablar de Sergio. Qué ganas. Mi siguiente novela, Prométeme que serás delfín, tratará de una niña con la misma dolencia que sufre mi queridídismo y brillante alumno anormal, porque estas cosas duelen tanto que contarlas en alto sirve siempre como exorcismo y alguien debe seguir ejerciendo esa función incluso ahora que parece que todo está dejando de importar.

Nota años después:
Terminé esta novela y el sello editorial Suma de letras, del grupo Penguin Random House, adquirió los derechos para publicarla. Estará en todas las librerías a partir  de febrero de 2016.

Comentarios

  1. Que malas son las etiquetas y no es necesario que tengas un problema del tipo que sea para que te las coloquen, con que seas un poco diferente y te salgas del rebaño es más que suficiente. Los profesores quieren alumnos lineales que no se muevan de sus sillas y no hablen más de lo necesario, como le dije a una profesora no hace mucho, si todos fueran así para que os necesirariamos a vosotros los profesores. Que pena !!!!!

    ResponderEliminar
  2. Yo también escribo a veces, de esos libros que no se imprimen. Yo también soy madre. Yo también tengo un hijo TDA y para más inri con la H de hiperactividad al final, aun siendo de los que la llevan por dentro. Y antes de ser diagnosticado, además, llevando tratamientos que no controlaban sus síntomas. Y a pesar de eso, de conocer lo que cuentas tan bien, no podría haberlo dicho mejor que tú. Mi hijo, ese hijo tan diferente y especial al que no cambio por nada del mundo también ha tenido que soportar risas por su peor psicomotricidad de pequeño. Ha sido amablemente invitado a borrarse de la academia de inglés donde iba feliz desde los 5 años porque otro niño le clavó un lápiz en el brazo por no poder parar de moverlos en un aula pequeña rozando los codos del niño sentado a su lado y eso, evidentemente, trastoca el buen funcionamiento. Ha sido llamado imbécil a gritos por una profesora por enrollarse un día papel de celo en la cabeza y ella no saber cómo parar aquel comportamiento a tiempo. O simplemente mirar hacia otro lado e ignorar. Él también es el más bueno del mundo, y el más listo, y el más cariñoso, y lucha por cada 5 en sus notas como si fuera el fin del mundo (con la salvedad de ahora esa puñetera adolescencia que hace que su atención esté más en las curvas de sus compis que en las letras de Edebé ;-) ). Y no es amor de madre, puedo asegurarlo. Y sus gustos personales y en los hobbies también son completamente distintos a los del resto de sus amigos y enemigos. Y lo lleva con toda la dignidad del mundo, no se deja arrastrar por las modas ni las masas. Quererle es tan fácil...No es difícil ayudarles. Todo lo contrario. Son cuatro pautas. Es querer, es pensar en la persona y no en el alumno. Es ayudarle cambiando las normas si hace falta. Lo importante es que lleguen, no ajustarse a la pauta que siempre ha seguido la directiva. Es realmente triste...y sí, los dos hemos llorado también muchas veces a escondidas. Y por eso siempre, siempre, siempre, estaré eternamente agradecida a las dos únicas personas que de verdad de la buena han sabido hacer eso, han sabido ver a mi hijo tal y como lo estás haciendo tú, con complicidad, con cariño y haciendo entre unos y otros lo que haga falta para que mi hijo, el más listo del mundo, pueda entender una frase que se le atraviesa o una ecuación en la que no ve más que letras amontonadas. Gracias a sus tutoras de 1º y 2º de Eso. Gracias eternas a las enormes personas que hay detrás de esos dos títulos: Natalia y Nuria. Sin ellas, él no sería hoy tan feliz. Y gracias a ti Amelia, por haberme alegrado el día. Seguiré tus pasos y no dudes en que apoyaré tu esfuerzo y el de Sergio, porque vuestros esfuerzos son los míos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me has emocionado. En tus palabras veo el futuro de Sergio. Y es un buen futuro, tiene que serlo. Vivan los niños anormales, vivan los especiales, vivan los que son diferentes porque les dejan o porque no pueden ser de otro modo.

      Y miles de gracias a esas profesoras que los aprecian en lo que valen y se esfuerzan por entenderles, por ponerse en su lugar, por convertir a su medida el procedimiento en serie que pretende cuantificar algo difícilmente medible: la mente y el corazón de un niño. Como si la sabiduría de una persona, su cariño, su empatía o su esfuerzo solo se pudieran medir en un examen escrito. Es curioso comprobar que muchas de ellas se llamen Nuria. Sergio también tiene su Nuria, su Luz, su Amelia. Lo malo es que no todas las profesoras se llamen así y, como en el caso de tu hijo, algunas se permitan llamar imbécil a un niño que les da cien mil vueltas.

      Mil gracias por tu mensaje. Escribiré esa novela, pero no por niños como tu hijo o como Sergio, la escribiré por ellas, porque tal vez de ese modo se vean reflejadas en mis personajes y aprendan a querer y a entender a sus alumnos como ellos quieren quererlas.

      Eliminar
  3. Eso es. Sergio sólo necesita que alguien le quite las piedras del camino. Nada más. A muchos les cuesta agacharse y como no es su función, no lo hacen. Otros se dan cuenta que merece la pena y algunos se dan cuenta de que con una escoba ni se cansan demasiado y Sergio lo agradece igual. A esos, a los que no les pagan por esa función, es a los que debe ir dirigido tu libro. Estoy completamente de acuerdo. Sergio, como la mayoría de ellos, está por encima de la mayoría de nosotros en cuanto a ser persona y tener valores. En apreciar la vida en toda su intensidad. Ellos son pequeños genios perdidos en una maraña de ideas. El mío escucha a Perales con 15 años y escribe poemas maravillosos. Todos suelen ser personitas entrañables, o sociables, o divertidas, o todo a la vez. Nosotros sólo debemos poner la flecha de dirección en el lugar preciso. Y merece la pena, vaya que si la merece. Como en alguna que otra ocasión han dicho sus tutoras: "¡¡¡Jo, es que es tan auténtico!!! ". Estoy completamente de acuerdo en que todos los esfuerzos, los titánicos de verdad, han de ir encaminados a esas personas que dirigen ciertos momentos de sus vidas de una manera u otra, pero que andan muy desencaminadas en cómo hacerlo. Y mientras tú escribías tu respuesta, yo iba mandando mails con tu link por intranet a todos los profesores de la escuela.
    De nuevo, un millón de gracias.

    ResponderEliminar
  4. Tod Trastorno Desafiante13 de marzo de 2012, 22:05

    Hola yo también soy madre de un niño con TDAH y TOD ,se llama Sergi que casualidad,mi hijo también tuvo muchos problemas con su tutora,sabía lo que había pero eso hace que tengan que esforzarse más en ayudar a ese niño,y eso no debe entrar en el sueldo.Que pena que nuestros hijos se tengan que sentir diferentes y rechazados por los demás,solo por no querer informarse de como ayudarlos.A mi hijo lo amargo su tutora durante todo el curso y solo me enteré de cuatro cosas,y cuando acabó el curso me acabé enterando de muchísimas más.Quise denunciar pero ya estaba afuera y no quise tener más líos ,ahora va a otro colegio y está más tranquilo y le ayudan más,aunque el no está muy bien moralmente está pasando una mala temporada,pero hemos encontrado un neuropsiquiatra que lo está tratando muy bien y le está haciendo muchas pruebas.Ojalá encuentren la razón exacta de su comportamiento y empiece a ser un niño más feliz y alegre como era antes.

    ResponderEliminar
  5. Seguro que sí, seguro que encontrarán lo que le ocurre y que empezará a ser más feliz. Mucho ánimo. No sé qué tienen estos niños que sus madres suelen ser fuertes, la madre de mi Sergio lo es, tiene fortaleza de sobra para poder con todo, para comprar libros y dárselos a las profesoras que aún no saben tratar con estos alumnos abandonados por el sistema, para acompañarlas en su esfuerzo, para guiarlas y, sobre todo, para quererles a ellos, para estar siempre. Tenéis esa fuerza. Y yo estoy segura de que poco a poco, a pesar de lo que se nos viene encima, las personas que, como decía Inma, les tienen en sus manos durante muchos años de su vida y que les enseñan tanto, nunca solo matemáticas y lengua, aprenderán a apreciarles también e irán integrándoles, esas tantas Nurias y Natalias. Como decía Inma, es tan fácil quererles.

    ResponderEliminar
  6. Nos ha hecho pensar... Gracias!!!!!

    ResponderEliminar
  7. Yo estoy haciendo prácticas de educadora en un colegio mientras acabo la carrera de psicología. La verdad es que ver la escuela desde dentro es esperéntico: hay poco personal, muchos niños para cada clase, poca gente de refuerzo y pocos recursos para niños con algún tipo de trastorno, ya sea de aprendizaje, de hiperactividad o atención.... dejando aparte la etiología biologia de muchas alteraciones conductuales, lo que sí es necesario es dar a este tipo de niños los recursos apropiados para que tengan una vida escolar feliz y no discriminatoria. De todos modos, entre el escaso modelo estructural escolar que hay ahora y los recortes que vienen... la cosa no tiene muy buena pinta.

    Felicidades por el post :)

    ResponderEliminar
  8. Pandora, ni todo el dinero del mundo es capaz de comprar la sonrisa de una profesora.

    Sergio es un niño muy listo, sabe cuándo una profesora quiere ayudarle. Se pone de su lado inmediatamente. Y a veces es solo esa disposición tuya la que le basta para salir adelante. Solo eso.

    No voy a discutirte que con más medios se harían más cosas pero tú, como persona, puedes hacer mucho por tus alumnos. Sé buena persona. Intenta quererles. Hazles los exámenes orales, cuando ves perfectamente que no pueden escribir bien y así puede demostrarte lo que saben... La lista es infinita, infinita. Son pequeñas cosas que al niño le ayudarán a pasar una etapa y superarse a sí mismo y que a ti te cuestan poco, quizás solo desprenderte de esos corsés que te hacen pensar que todo tiene que ser como te dictan.

    Para eso, no hace falta dinero ni otra persona que te ayude, solo hace falta tu voluntad y amplitud de miras para mandar a la mierda el sistema si el sistema no funciona. Dale un abrazo a tu alumno con TDAH cuando se descontrole, nómbrale el más listo de la clase cuando apruebe con cinco raspado. Ponle un diez si ves que se ha esforzado para estudiar un examen. Nos comen el coco con que no se valora el esfuerzo de los listos pero ¿y de los tontos? ¿ese esfuerzo supremo no hay que valorarlo?

    Un abrazo y gracias por tu comentario.

    ResponderEliminar
  9. Y perdona, pasé por alto que no eres profesora, vas a ser psicóloga. Quizás una de las famosas Petes que intentan ayudar a los niños. A veces, en lugar de a los niños, tendríais que intentar ayudar a las profesoras. Muchas están perdidas y solo necesitan otro punto de vista que les muestre otro camino.

    ResponderEliminar
  10. Triste historia de la todavía más triste realidad, suerte que siempre te puedes encontrar alguien en el camino que te comprenda y te acompañe, como tú con Sergio. Os voy a regalar un cuento que creo que os gustará:
    http://yoamoaalguiencontdah.blogspot.com.es/2010/10/este-video-es-una-preciosidad.html
    Saludos Amelia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias, Jordi, nos ha encantado. En realidad, me ha emocionado. Ese cazo lo lleva Sergio todavía colgando detrás.
      Y también me gustaría daros la enhorabuena por vuestro blog. Lo seguiremos.
      Un abrazo.

      Eliminar
    2. Hola Amelia mi hija padece ademas de TDA paraparesia espastica lo cual la hace diferente a sus compañeros, este curso pasaso hemos tenido que aguantar que cuando se cae por su falta de equilibrio ya en el suelo varios niños de su clase le pequen patadas y la golpeen ella venia con hematomas pero como se cae amenudo y ella no me lo contaba no pense que pudiera haber crios tan y tan malos, me entere el dia que un compañero me lo conto Maria salia muy seria y yo le pregunte, vi que algo pasaba y este compañero me dijo es que a Maria cuando no esta la señorita y se cae todos los niños le gritan y le dan patadas, entonces ella con 7 añitos empezo a llorar y a gritar no habia forma de calmarla solo decia no quiero volver al cole, al colegio se va para ser todos amigos y nadie quiere ser amigo mio, hay que decir que debido a la medicacion que tomaba para el TDA tenia fobia a los ruidos y cuando sonaba el timbre de clase ella empezaba a sudar y entraba en una crisis de ansiedad, ha sido terrible enterarme de que la maltrataban ha sido romper mi alma en pedacitos tan pequeños que nunca mas volvera a estar intacta, como la suya qye con tan solo 8 añños que tiene ahora haya pasado por lo que ha pasado. Ese dia no fui a hablar al colegio por que no queria que ella estubiera delante a la mañana siguiente fui idrectamente a hablar con la cap de estudis, no sabian nada, a partir de alli estubieron mas atentas. No fue suficiente, en una excursion por el pueblo, tenian que ir andando como 20 minutos, ensayar y actuar 2 veces y volver yo le dije a la tutora que llevaba a Maria en el coche y que alli ella se reunia con su grupo, no me lo permitio, al volver estando ya toda la clase ya en el centro ella no llegaba, fui en su busca y la traian arrastrando, ella decia no puedo mas cojedme en brazos, le rompieron hasta las bambas de lo que llego a ir a rastras aunque a mi me dijeron que acababa de ponerse asi,mentira su hermano de 10 años que tambien iba intento ayudarla y le dijeron que el se fuera con su curso, se la arranque de las manos ella lloraba y vomitaba pero la tutora se fue al colegio sin nisiquiera mirar atras , total que llegaron los dos llorando, es cruel y no es por falta de medios es por la determinacion de una tutora de que en esas horas el menor es suyo y no permitren ni que los padres ayudemos, Eso se acabo, Maria no iba a andar, pero es fuerte y su empeño ha hecho que ella ande, corra monte a caballo, esquie, nade, ... a pesar de su dificultad es muy fuerte nada rencorosa, asertiva, admite la diversidad,cosas que muchas personas normales no conocen, ella como me dijo una vez un adulto con TDA es dirferente pero no inferior a nadie. Comprare el libro asi que lo escribas y una copia para la tutora de turno, es necesario que entiendan que son personas maravillosas, que lo dan todo por nada que solo hace falta un poco de comprension, simplemente creer en ellas

      Eliminar
    3. Hola, Laura.
      Dime cómo se llama tu profesora, ya tenemos nombre para una de las protagonistas de mi novela.

      Mira, cuando recibo un mensaje como el tuyo y están siendo muchos, me emociono, luego me quedo sin palabras y luego pienso: "ellos no se merecen no tener voz". Ya sé que estarás harta de hablar, sé que estarás harta de quejarte, sé que el resto de padres, excepto alguno maravilloso que también los hay, te dejará sola a veces porque no te entiende. Lo más difícil en este mundo en el que todos miramos por lo nuestro es ponerse en el lugar de los demás. Pero yo creo que, mientras tu maravillosa hija no pueda, tú debes hablar por ella. Eso es lo que he aprendido de mi amiga Maribel, la madre de Sergio, que la fuerza que su hijo aún no tiene, la saca ella para dedicarle una sonrisa cuando querría llorar, para levantarse con él cuando él se cae, para curarle siempre las heridas aunque a ella le sangren más. Eso es lo que más necesita tu hija, a ti. Y a ti te tiene, así que ármate de valor, de mucho valor, mucho coraje y mucha fuerza y sigue buscando.

      En mi colegio, este curso, de nuevo, han vuelto a pasar de Sergio. Una profesora maravillosa que le dio clase hace dos años, pero que era interina, ha regresado ahora. Ella, que conoce muy bien al niño porque estuvo todo un año con él y fue de esas personas fantásticas que se ponen en su lugar, pidió a la dirección de mi centro quedarse con el curso de Sergio para ocuparse de él y, de paso, que los otros veintitantos niños de la clase estén a cargo de una profesora experimentada, que sabe cómo tratar a Sergio. Pero la dirección de mi centro, mi querida directora Milagros, jefa de estudios Ruth y secretaria Irene no han considerado que eso fuera importante para Sergio ni para el resto de los alumnos de su clase y han seguido el procedimiento habitual para asignar profesora a su curso: la que primero llega, primero elige y, con palabras de Ruth, "los quintos son muy golosos". Es decir, muchas profesoras prefieren los cursos altos de Primaria porque "son mucho más fáciles de llevar y dan mucho menos trabajo". Así que han dejado que la clase de Sergio la elija una profesora nueva e interina, con más puntos, pero que no le conoce ni tiene ni idea de lo que se le ha venido encima, y todo, para que no haya problemas con el procedimiento habitual, porque podría armarse gorda si se hiciera una excepción. Y tú te preguntarás ¿por qué te cuento este rollo? Pues por esto: lucha por tu hija, remueve cielo y tierra para que la traten bien, pon una denuncia por maltrato si consideras que la han maltratado y sigue luchando por ella. Y si en tu colegio no encuentras apoyo, cámbiala hasta que encuentres uno en el que se piense en ella. Yo estoy convencida de que hay más personas como la profesora que quiere dar clase a Sergio, solo hay que encontrar el centro en el que la dirección ponga en primer lugar el bienestar de un niño antes que el de las profesoras. En ese hipotético centro, que debe existir, estoy segura, la directora y su equipo directivo habrían asignado sin dudar la clase de Sergio a esa profesora que le conoce y que le sabe llevar. Ese colegio debe existir, seguid buscando hasta que lo encontréis.

      Y mientras tanto, haz como yo. Ahora mismo estoy escribiendo una carta a la inspectora de la inspección educativa de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid de mi zona. No hará nada, probablemente, pero si tiene corazón y cabeza, quizás cuando le lleguen las cincuenta mil cartas de otras madres como tú, recuerde también la mía y empiecen a hacer algo por tener en cuenta a niños como Sergio y como tu hija.

      No puedo decirte más, si tuviera la solución, ya la habría puesto en práctica, solo se me ocurre hacer lo que estoy haciendo, escribir la novela más difícil de mi vida, porque llevar a la ficción sentimientos y situaciones como los que muestran mensajes como el tuyo es, sin duda, lo más difícil.
      Un beso, Laura, y mucho ánimo.

      Eliminar
    4. Tengo que rectificar algo que dije en el mensaje anterior. Me cuentan las buenas lenguas que la profesora que ha elegido el curso de Sergio no es interina, sino fija en el centro a partir de ahora (salvo que ella elija lo contrario), y que además, ya le han contado sobre el curso que ha elegido y sobre su nuevo alumno brillante.

      No sé si algún día llegará a enterarse de las tremendas expectativas que muchos tenemos puestas en ella. Yo desde ya la deseo mucha suerte y le doy todo mi apoyo.

      Eliminar
    5. Con tu permiso, tomo prestado tu excelente artículo para publicarlo en una de mis bitácoras y de paso te invito a tí y a tus lectores a curiosear en ella. Felicidades por ese esxcrito :-)

      Manuel

      http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com.es/

      Eliminar
    6. A veces, los milagros existen. Mi querido Sergio tiene este año una profesora estupenda, tanto, que no podemos creerlo. Va a poner patas arriba muchas de las normas sacrosantas e intocables que no tienen en cuenta que un profesor, además de profesor, puede ser madre, y seguro que es hijo, pareja, amigo, ciudadano y otras muchas cosas. Todo eso forma parte indisoluble de lo que un profesor es: una persona. Y cuando las personas se empeñan, pueden hacer mucho por cambiar lo que creen injusto. Aunque les cueste disgustos.
      Todo mi apoyo a nuestra nueva profe. Seguro que lo vas a hacer genial.

      Eliminar
  11. Gracias, Manuel. Te aseguro que es la publicación que menos me gusta haber escrito pero estará bien que alguien ponga un espejo delante de muchas personas que no se dan cuenta de lo que están haciendo.
    Y Laura, tengo que decirte que cada vez que releo tu mensaje, me emociono. Te envío muchos besos para ti y para tu niña, y mucha fuerza, poco a poco, todo irá mejorando, ya lo verás.
    Amelia

    ResponderEliminar

Publicar un comentario en la entrada

Entradas populares de este blog

Novela "Escrita en tu nombre": primer capítulo

Capítulo I


Por fin conseguí tocarlo. Qué duro, hacía tiempo que no tocaba nada tan duro. Tal y como me lo había imaginado la primera vez que lo vi aparecer con sus pantalones negros deliciosamente ajustados y su sudadera gris, ceñida de necesidad, por la destartalada puerta del gimnasio. Duro como una piedra pero con probabilidad homosexual, tan de moda últimamente. Eso pensé, aunque esa opinión no fuera propia de mí: Malena para quienes más me quieren, Magda para algunos durante demasiado tiempo, Magdalena según mi partida de nacimiento y solo yo para mí misma. Y es que hacía mucho que yo no era yo misma. Gracias por haberte encontrado aun después de tanto tiempo. Sí, gracias por permitirte sentir, al fin.
Debe de ser la placidez que me invade después de haberme acostado con él. Tiene que ser eso, la enajenación postcoito, la felicidad inmoral que transpira cada célula tras haber follado, como diría sin vacilar mi querida Laura. Hasta escritoras con premios Planeta emplean la palabr…

Reseña de la novela "Escrita en tu nombre"

Quizás el destino lleva a encontrarse a Malena, una mujer divorciada que descubre que puede ser amada, y a Omid, un iraní exiliado que descubre que puede amar. Pero él es demasiado perfecto para ser de ella y ella demasiado insegura para creerse de él. Y ambos viven atormentados: él porque siente que debía haber muerto cuando consiguió escapar de su país a través de la frontera con Turquía, durante la cruenta guerra contra Irak; ella porque cree que jamás podrá ser feliz. Y tal vez será de nuevo el destino el que demuestre su existencia cuando la vida de ambos parezca estar escrita en sus nombres.

Además de las suyas, en "Escrita en tu nombre" se narran otras historias de desengaños y segundas oportunidades, de superación y muchísima esperanza. En ellas se muestra a seres humanos rebelándose contra aquello a lo que parecen predestinados; luchando contra la sensación de que todo lo que son, sus elecciones, sus anhelos y hasta sus nombres, les encamina sin remedio hacia una s…