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Mostrando entradas de mayo, 2011

Los diez mandamientos del escritor Stephen Vizinczey

Del novelista, crítico y ensayista húngaro (aunque escribe en inglés, luego de haber emigrado muy joven a Canadá) Stephen Vizinczey:





Escribí esto en respuesta a un ruego de Raymond Lamont–Brown, director de Writer’s Monthly, que me pidió algo «lleno de consejos sensatos y prácticos para quienes son en muchos casos novatos en la ocupación de escribir».

1. No beberás, ni fumarás, ni te drogarás.
Para ser escritor necesitas todo el cerebro que tienes.

2. No tendrás costumbres caras.
Un escritor nace del talento y del tiempo... Tiempo para observar, estudiar, pensar. Por consiguiente, no puede permitirse el lujo de desperdiciar una sola hora ganando dinero para cosas no esenciales. A menos que tenga la suerte de haber nacido rico, es mejor que se prepare para vivir sin demasiados bienes terrenales.
Es cierto que Balzac obtenía una inspiración especial de la compra de objetos y la acumulación de enormes deudas, pero la mayoría de las personas con hábitos caros son propensas a fracasar com…

La pintora de estrellas

He abandonado el blog durante unos meses. Pero tengo una excusa fabulosa: he terminado mi segunda novela. Aprovechando que la empresa con la que suelo trabajar ha decidido que los traductores pujemos a la baja por conseguir las traducciones que ofrecen, me entró una especie de congoja horrorosa por el camino que iba tomando el mundo y me encerré a trabajar en lo que realmente me apasiona: escribir.

Mi segunda novela se llama así, La pintora de estrellas, está inscrita con ese título en el Registro de la Propiedad Intelectual desde hace un mes y me ha proporcionado maravillosos momentos. Esta vez empecé con un plan concreto y no a la aventura como con la primera. Me leí el fantástico libro sobre escritura de guiones de McKee, me releí otros tantos de los que recomiendo a la derecha, dejé de ir a la Universidad más que un día a la semana, dejé a mis mochuelos con su padre (ya me han sustituido felizmente y yo me he hecho a la idea de que no son una prolongación más de mi propio cuerpo…