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Televisión y otros inventos

¿A cuántos de vosotros os parece mal que vuestros hijos tengan un televisor en su cuarto y se enclaustren en su habitación para verla solos, sin vuestra coartadora presencia?

Me gustaría hacer una encuesta, porque soy un bicho raro. Mi hija mayor solo tiene siete años, pero ya me he sentido tentada alguna vez a mandar a paseo todos los televisores de la casa con el objetivo de poder mantener una conversación con ella sin tener que oír "mamaaaaaaa... ¿puedo irme a ver los dibujos?". Así que me las ingenio para reducir las horas de televisión a las mínimas imprescindibles. Y entonces me encuentro con que estoy haciendo de ella, y por ende, de su hermano menor aunque más difícilmente engatusable, los verdaderos bichos raros. Porque en su caso solo hay un par más dentro de su clase, si llega.

¿No hay nadie que crea como yo que si con cinco años fomentamos que nuestros hijos se encierren en un universo propio, muy cercano en lo físico pero extramadamente alejado de nosotros en lo afectivo y lo personal, cuando tengan 14 se habrán ido tan lejos que, aliándose además con las hormonas en ebullición, jamás volveremos a recuperarlos?

Y esto solo es una parte del problema que yo, que soy muy rara, veo en esto. Pero también veo que la televisión marca estereotipos peligrosos, de niñas tontas y niños violentos, y que no tiene escrúpulos con horarios ni con contenidos, y que no fomenta el uso de un lenguaje variado ni de una reflexión interior (o ni tan siquiera superficial).

Cuando se dejan, les chantajeo: "si leéis un par de cuentos y me contáis de qué van, luego os llevo al cine". Volveremos a la pantalla, pero al menos será juntos.

Un abrazo fuerte (como los teletubbies).

Comentarios

  1. Pues que sea un bicho raro (los raros siempre son los otros, eso seguro), pero lo del televisor en el cuarto es uno de los mayores errores que encuentro en los alumnos con problemas eductivos en la ESO. Una vez se me ocurrió preguntar a críos de 1º ESO cuántos de ellos tenían televisor y otros aparatos en su habitación. El resultado fue estremecedor: todos menos uno (el que mejores notas sacaba de la clase, por cierto) no sólo tenían televisor, sino consolas, ordenadores, el móvil encendido por la noche por si les mandaban algún mensaje de madrugada... Lo que terminaba derivando en que a escondidas de sus padres jugaban a esas consolas a horas intempestivas o veían en la tele programas totalmente inadecuados para su edad...

    Después te vienen los padres a preguntarte qué pueden hacer con su hijo que suspende y no "da un palo al agua" y te cuentan que ¡¡con 15 años!! no le pueden quitar la consola ni internet, que se enfada, y que para estudiar se encierra en su cuarto (allí en su mundo, conectado a Matrix mientras tiene que hacer algo tan prosaico como ejercicos de Fisica o problemas de Mates)... y allí "imaginan" que estudian... ¡¡Por favor!!

    Saludos

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  2. Pues que sea un bicho raro (los raros siempre son los otros, eso seguro), pero lo del televisor en el cuarto es uno de los mayores errores que encuentro en los alumnos con problemas eductivos en la ESO. Una vez se me ocurrió preguntar a críos de 1º ESO cuántos de ellos tenían televisor y otros aparatos en su habitación. El resultado fue estremecedor: todos menos uno (el que mejores notas sacaba de la clase, por cierto) no sólo tenían televisor, sino consolas, ordenadores, el móvil encendido por la noche por si les mandaban algún mensaje de madrugada... Lo que terminaba derivando en que a escondidas de sus padres jugaban a esas consolas a horas intempestivas o veían en la tele programas totalmente inadecuados para su edad...

    Después te vienen los padres a preguntarte qué pueden hacer con su hijo que suspende y no "da un palo al agua" y te cuentan que ¡¡con 15 años!! no le pueden quitar la consola ni internet, que se enfada, y que para estudiar se encierra en su cuarto (allí en su mundo, conectado a Matrix mientras tiene que hacer algo tan prosaico como ejercicos de Fisica o problemas de Mates)... y allí "imaginan" que estudian... ¡¡Por favor!!

    Saludos

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  3. Hola José,
    bienvenido :) eres mi primer invitado. Aunque todavía no tengo terminado el diseño del blog y algún artículo está cogido con pinzas, te agradezco tu mensaje, así me doy cuenta de que esto existe para otros y me lo tomaré en serio.

    Sobre lo que comentas, de nuevo, no sabes lo que me alegra escuchar tu opinión. Es cierto que a veces pienso que somos demasiado exagerados, por que mis mochuelos no tienen ni consola, ni ordenador propio, ni cosa que se le parezca, y tenemos claro que no tendrán televisión en su cuarto. Pero hoy, mientras lo hablábamos en la cena a raíz de tu mensaje, yo decía que en realidad es muy raro porque de la clase de mi mochuela mayor, que está en segundo de Primaria, solo ella no tiene una maquinita para jugar sola. Pero ella nos estaba escuchando muy atenta y, en un momento dado, ha intervenido y nos ha dicho, literalmente: "Mamá, todas mis amigas me dicen que me la compre, pero es que yo no la necesito, porque mi maquinita de jugar es mi mundo, todo lo que me rodea... ¿ves? mi hermano, mi perra, mis juguetes, el parque ¿para qué quiero yo una maquinita?". Casi me da un ataque, porque me ha parecido una respuesta muy "adulta" para una niña de 7 años, pero realmente pensaba lo que estaba diciendo y creo que esa respuesta justifica cualquier tarde con dolor de cabeza que pasas con ellos gritando justo a tu lado mientras juegan juntos en lugar de tenerlos cada uno en su cuarto enganchados a la PSP o como se llame.

    Hablamos...

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